Trastorno Obsesivo Compulsivo.

Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC): definición, causas y tratamiento psicológico.

El Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC) es un trastorno psicológico cuyos dos componentes principales son las obsesiones y las compulsiones.

La persona que padece este problema psicológico presenta obsesiones – ideas, pensamientos y/o imágenes repetitivas, de aparición automática a involuntaria- que generan ansiedad al ser percibidas como amenazantes.

En consecuencia, se llevan a cabo compulsiones – conductas ritualizadas- para neutralizar el efecto de la obsesión y reducir la ansiedad que provoca. Causas A la hora de esclarecer la causa de este problema psicológico, es importante entender la interacción entre factores de tipo biológico y de tipo social (el entorno).

Los más relevantes son:

1) Factores genéticos: es común que los hijos de padres con TOC también desarrollen el trastorno, por lo que hay altas posibilidades de que exista una heredabilidad genética.

2) Factores neurológicos: parece que en pacientes con TOC existe un desequilibrio es el sistema de neurotransmisión de la serotonina.

3) Factores ambientales: educación estricta en la infancia, falta de autocontrol, muerte de un ser querido, separación o divorcio, algún trauma, etc.

Consecuencias:

Las personas que sufren un Trastorno Obsesivo Compulsivo y que no reciben un tratamiento adecuado presentan altas probabilidades de que los síntomas se intensifiquen, alterando la vida diaria de la persona.

Ejemplos de ello son:

-Desempeño laboral deficiente, conllevando a la pérdida del empleo

– Aparición de conductas autolesivas o realización prolongada de las mismas.

– Aislamiento social.

– Afectación de las relaciones interpersonales.

– Desarrollo de una adicción a las drogas y/o al alcohol.

– Pensamientos y comportamientos suicidas.

Tratamiento psicológico:

Es importante que la persona entienda el mecanismo de funcionamiento de este trastorno psicológico.

Para ello, debe entender que el TOC no es más que un círculo vicioso: La obsesión aumenta la ansiedad. La ansiedad genera la necesidad de llevar a cabo la compulsión, impidiendo hacer pruebas de realidad que demuestren que el temor es irracional. Se evitan todas aquellas situaciones relacionadas con la obsesión para no tener ansiedad. Se mantienen las obsesiones y por consiguiente el resto de la sintomatología.

A la hora de recibir tratamiento, es importante acudir a un psicólogo especializado en Trastornos Obsesivos.

El objetivo de la terapia es ayudar a la persona a que se enfrente a aquella idea, situación u objeto que teme, así como a evitar el comportamiento o el ritual que lleva a cabo como forma de reducir la ansiedad.

A esta técnica se la conoce como exposición con prevención de respuesta.

Es importante entender que todas las personas podemos obsesionarnos en algún momento con algo.

La diferencia es que una persona con Trastorno Obsesivo-Compulsivo cree que esas obsesiones suponen un peligro, provocándole una tremenda ansiedad y teniendo que hacer algo para sentirse segura y evitar que aquello que teme ocurra.