Trastorno de ansiedad social

1.INTRODUCCIÓN

La mayor parte de nuestro tiempo y de las actividades que realizamos implican algún tipo de relación con otras personas. La interacción social parece ser una característica básica de los seres humanos y cuando logramos relacionarnos de forma adecuada y eficaz podemos satisfacer tanto nuestras necesidades afectivas y emocionales como aquellas vinculadas con la posibilidad de alcanzar nuestras metas educativas y profesionales.

La interacción social a veces resulta poco reforzante y placentera para determinadas personas. Algunas situaciones sociales llegan a ser muy aversivas y amenazantes y producen niveles de temor tan elevados que las personas se pasan la vida intentando evitarlas. Si no lo consiguen, el nivel de ansiedad que experimentan ocasiona tal nivel de malestar que, a la menor posibilidad, escaparán de las mismas.

Estos niveles de malestar y/o evitación constituyen un asunto de atención clínica, haciendo sufrir al individuo y a personas de su entorno e interfiriendo con el correcto funcionamiento en su vida diaria. Generalmente nos referimos a este conjunto de síntomas como “fobia social” o “trastorno de ansiedad social” (TAS).

2. ¿QUÉ ES?

Actualmente, el trastorno de ansiedad generalizada o fobia social se puede definir de forma general siguiendo estos dos criterios:

Por un lado, temor o ansiedad intensos que se dan de forma continuada en una o más situaciones sociales, en las que el individuo percibe que está expuesto al posible observación por parte de otras personas.

Por otro lado, que el individuo teme actuar de cierta manera o mostrar síntomas de ansiedad por los que pueda ser evaluado negativamente.

La valoración de temor/ansiedad como “desproporcionado” se plasma en que, las preocupaciones del individuo por lo que pueda suceder en las situaciones sociales o las consecuencias que anticipa, no se refieren a un peligro real y no son propias de su contexto sociocultural y, a pesar de esto, la sensación intensa de ansiedad no puede ser razonada.

El individuo con TAS suele evitar las situaciones que teme y si no puede evitarlas, intenta escapar o las soporta con elevado malestar. En los casos en que hay escape o evitación, el nivel de funcionamiento se afecta negativamente, ya que se ven entorpecidas diferentes actividades que forman parte de la vida cotidiana.

3.SÍNTOMAS

La sintomatología de la fobia social no es diferente a la de otras fobias, pues los individuos que sufren fobia social presentan síntomas ansiosos y miedo extremo en las situaciones sociales diarias.

 Piensan que son vigilados y juzgados por todo el mundo, y cuando hacen las cosas mal sienten mucha vergüenza. El miedo y la ansiedad que sienten es tan intenso que interfiere en su trabajo, el colegio y otras actividades del día a día.

 A nivel conductual podemos destacar:

-En situaciones de interacción social o de actuación frente a los demás (menos contacto ocular, más tiempo de silencio, fluidez verbal más pobre.

-Comportamientos de escape y evitación (lo que produce menos

interacciones, menos citas, etc.).

– En los niños se han identificado, además, el llanto, el quedarse paralizado o

aferrarse y permanecer muy cerca de figuras de apego o personas más cercanas.

Refiriéndonos a la parte fisiológica/emocional se pueden observar manifestaciones típicas de la ansiedad como:

-Aumento de la tasa cardiaca.

-cambios en la respiración.

-Tensión muscular.

-Molestias estomacales, diarrea, nauseas.

-Escalofríos, enfriamiento de las manos, etc.

Además de estas más generales, algunas más específicas para este tipo de fobia como:

-Ruborizarse con facilidad.

-Sudoración y temblor en las extremidades.

– En los niños, es común encontrar que “siente que se les hace un nudo en la garganta”.

Según la OMS, las personas con TAS pueden experimentar también urgencia por orinar o defecar.

Quienes llegan a experimentar un ataque de pánico, posiblemente añadan, entre sus síntomas:

– la dificultad para respirar.

-la sensación de ahogo o dolor u opresión en el pecho.

Finalmente, a nivel cognitivo, se pueden aparecer algunos rasgos característicos:

a) Conciencia excesiva de uno mismo.

b) Evaluación de las situaciones sociales como amenazantes y catastróficas, con lo cual la anticipación y la sobrestimación de los resultados y de las consecuencias de las situaciones también son negativas.

c) Atención a la información relacionada con el fracaso social.

d) En algunos casos, el guiarse más por sus creencias preconcebidas que por la retroalimentación sobre su actuación real en una situación concreta.

4.CONSEJOS PARA ABORDARLA

Una vez reconocido el problema es adecuado buscar el apoyo de las personas más cercanas, entender que este trastorno no se trata de una mera timidez o un mero rasgo de personalidad. Estamos hablando de un trastorno que en la mayoría de ocasiones aisla al afectado de la gente que le rodea por tu temor a participar en situaciones sociales

  • Hablar de lo que ocurre, temores y dificultades, es positivo para fomentar el desahogo emocional. Por supuesto, sin prisa pero sin pausa. Sin agobios y a tu ritmo.
  • Si hablar con los más allegados cuesta algo de esfuerzo otra opción para liberarnos es escribir un diario.
  • El objetivo es sacar todo aquello que nos causa malestar y nos impide ser nosotros mismos. De esta manera podemos apuntar los pequeños avances que vamos consiguiendo y reforzarnos por cada pequeño paso que vamos dando. ¡Premia tus

esfuerzos!

  • Quien sufre ansiedad social cree que la evitación es la solución y al revés, esto contribuye a reforzar el miedo social. Nada más lejos de la realidad. Los problemas se solucionan cuando nos enfrentamos a ellos.
  • Es importante proporcionar experiencias positivas. Buscar alguna actividad que te guste que implique estar con gente (por ejemplo, bailar, hacer algún tipo de deporte o formar parte de un grupo de lectura). Cuando comiences a enfrentarte a las situaciones que te generan malestar, irás ganando confianza poco a poco.
  • Relativizar los fracasos, dándole el justo valor. Es necesario entender que el sentirse bien consigo mismo es una prioridad que tiene que permanecer por encima de todo, de los resultados obtenidos, del éxito o el fracaso.