Cómo gestionar la infidelidad en una relación

Gestionar la infidelidad en una relación no es una tarea fácil.


En aquellas parejas en las que existe un acuerdo de exclusividad, ser infiel es una causa de ruptura. Sin embargo, el daño que se produce a causa de una infidelidad no se debe solo a ese motivo, sino también a la pérdida de confianza en el otro.


Hoy en día, es importante tratar el tema de las infidelidades atendiendo a los tipos de pareja que pueden existir.

Las parejas monógamas (compuestas únicamente por dos miembros) son las más habituales en nuestra sociedad. No obstante, su dinámica puede ser variada:

  • Liberal: no existe un compromiso de fidelidad, de manera que ambos miembros pueden mantener relaciones con terceros.
  •  Posesiva: existe un acuerdo de exclusividad entre ambos miembros.
  • Dependiente: se trata de una relación de sumisión de un miembro respecto del otro.
  • Apasionada: la relación se basa fundamentalmente en el sexo.
  • Interesada: el fin de mantener la relación no es el amor.

Si bien es cierto que las infidelidades suponen un punto de inflexión en las relaciones, llevando en muchos casos al fin de las mismas, hay otras parejas que deciden darse una nueva oportunidad y seguir adelante con la relación.
En caso de tomar esa decisión, un elemento clave para que la pareja prospere y supere el problema es el perdón.


Por parte de la persona que ha cometido la infidelidad, antes de disculparse, debe reconocer que existe un motivo para hacerlo. Es importante empatizar con los sentimientos de la otra persona para entender que le hemos causado un daño.
Ese perdón tiene que manifestarse de forma explícita y cara a cara.
Por otro lado, ante una infidelidad debemos analizar cuándo se produjo (para averiguar en qué momento se encontraba la relación), cuánto tiempo duró y hasta qué punto se creó un vínculo emocional con la tercera persona.
También es necesario tener claro que, por muy buenas que sean nuestras intenciones, ello no garantiza que nuestra pareja acepte las disculpas.
En caso de que lo haga, debemos tener en cuenta que el enfado y el desengaño no desaparecerán automáticamente. Son emociones que no pueden controlarse voluntariamente, de modo que se necesitará un tiempo hasta que pasen (si es que eso ocurre).

Entre los daños que sufre una persona víctima de infidelidad encontramos:

  • Pensamientos recurrentes acerca de lo ocurrido.
  • Rabia, tristeza, cambios de humor.
  • Debido a la desconfianza, se vigilará más a la pareja, teniendo en cuenta hasta el más mínimo detalle.
  • Insomnio, falta de apetito, etc.

Toda esta sintomatología remitirá con el tiempo, aunque es probable que exista alguna recaída.
Finalmente, si ese perdón ha sido admitido, debemos intentar cerrar el tema y no utilizarlo como arma arrojadiza en futuras discusiones.
El perdón no implica necesariamente que la pareja continúe. No obstante, sí es cierto que facilita el proceso de ruptura en caso de que se produzca.

Para más información:

Margalida Serra

Psicóloga sanitaria

Col: B 01735

Directora PsicoMallorca

Telf: 697 632 720

https://www.psicologos-mallorca.es/informacion-de-interes/terapia-familiar-y-terapia-de-pareja/

https://www.psico-mallorca.com/2020/06/superar-una-ruptura-de-pareja/